Reuniendo Amor y Enfrentamiento
 
Por Myria Hillmann
OBJETIVOS DEL PROGRAMA:
Analizar las diferentes actitudes que se pueden asumir frente a los conflictos con otras personas.
Saber que esos conflictos se pueden enfrentar con amor.
Estimular a que así sea.
Estimular a seguir el ejemplo de Jesús, quien enfrentó los conflictos con amor y firmeza.
PLANES PARA EL PROGRAMA:
Las escenificaciones son sumamente simples, y pueden ser expresadas con el idioma espontáneo de todos los días, sin ser groseros. Esto contribuirá para que algunos vean reflejadas sus propias actitudes, que a veces no saben cómo resolver, y que al transcurrir del programa se irán dando las pautas más convenientes.
Las alternativas de las diferentes maneras de reaccionar ante un enfrentamiento se pueden escribir en un pizarrón o en cartulinas previamente preparadas, para que los presentes tengan mayor claridad al visualizarlas.

INTRODUCCION
Una palabra buena: amor. Una palabra mala: enfrentamiento. Ambas proporcionan el equilibrio de amor y fuerza que conduce a una relación humana eficaz.
La práctica más común es mantenerlos distintos y separados.
Hay tiempo de amar. Hay tiempo de enfrentar. Cada uno en su propio tiempo. Amor, cuando el amor es necesario; enfrentamiento cuando se requiere enfrentamiento.
Algunos dicen: "Cada uno en su propio derecho. El amor no se arriesga a ser contrariado por mezcla alguna de enfrentamiento. Y el enfrentamiento no debe ser contrariado por mezcla alguna de amor. Cada uno debilita al otro. Para enfrentar con vigor, deje el amor a un lado. Para amar genuinamente, el enojo y el enfrentamiento deben ser olvidados, al menos momentáneamente".
Otros sostienen: "Cuando estoy enojado, enfrento. Hablar de amor en un momento tal, sería falsedad. Cuando amo a otro profundamente no puedo enfrentarlo, porque herir a otro es lo que menos quiero".
Hay otra alternativa: Enfrentar con amor. Esto es bueno.
Enfrentar con amor es ofrecer un amor genuino que invita al otro a crecer. Amar es recibir con agrado, invitar y apoyar el crecimiento de los otros.
Enfrentar con amor es ofrecer un enfrentamiento real que suscita un nuevo discernimiento y comprensión. Enfrentar eficazmente es ofrecer el máximo de información útil con el mínimo le amenaza y tensión.
Enfrentar con amor, une el amor y la fuerza. Enfrentar con amor unifica la preocupación por alcanzar el verdadero crecimiento, de modo que uno pueda tener algo para defender: las metas, tanto como alguien con quien hacerlo, sin sacrificarse el uno por el otro o desplomarse uno sobre el otro. De esta manera uno puede amar fuertemente y ser fuerte frente a las injusticias. No hay contradicción entre ambas cosas, sino que se complementan.

(A continuación ilustraremos por medio de pequeñas escenificaciones hechos que pueden suceder en la vida diaria. Usaremos este método para hacer más objetiva la enseñanza).
Escena 1º
(Un matrimonio está sentado a la mesa, comiendo).
Marido: ¡Fue de mal gusto que hicieras eso! ¡Igualito a tu mamá!
(La esposa traga la comida visiblemente contrariada, mientras él la mira enojado. Ella se levanta y camina hacia un rincón del escenario. Demuestra sentimientos de indignación y enojo).
Voz por micrófono: Ella siente dentro de sí que su marido la rechaza. Detengámonos un momento y veamos diferentes maneras como podría reaccionar la esposa.
Esposa: ¿Qué crees tú, que puedes tratarme como quieres?, ¿que puedes despreciarme, insultarme y yo decir amén a todo lo que tú digas? Mira, si de parecerse a la madre se trata, nadie más parecido que tú a la tuya, especialmente cuando te sientas a la mesa y comienzas a criticar a todo el mundo.
Voz por micrófono: También podría reaccionar alejándose silenciosamente, pero masticando rabia (Se aleja visiblemente contrariada. Cuando comienza el texto de la siguiente reacción se para y habla). Sin embargo, hay otra forma de resolver esta situación. Veamos qué hace Elena.
Esposa: ¿Para qué escapar? Mientras más me alejo, más me duele. Me parece que le diré todo lo que siento.
Voz por micrófono: Ahora es el momento de tener cuidado en las palabras que vamos a usar. Escuchemos cómo ella le habla a su marido.
Esposa: Sabes, querido, cuando me criticas de esa manera me siento rechazada, me duele. Por lo general huyo, pero lo que realmente quiero es sortear el muro que se interpone entre nosotros y poder sentirme cerca de ti nuevamente. Y quiero que me respetes como soy. Yo no soy mi madre. Yo soy Elena, tu esposa.
Marido: (La mira sorprendido, luego su expresión pasa del enojo a la ternura). Perdóname, amor mío, ¿cómo pude ser tan malo? (La abraza cariñoso y salen ambos del escenario).
Voz por micrófono: ¿Te das cuenta? Se puede enfrentar con amor, y el resultado es el restablecimiento de la relación. ¡Hay maneras de enfrentar con amor! Piensa en cómo lo puedes hacer tú la próxima vez que alguien te lastime.
Primer Orador
Enfrentar con amor es la manera de comunicar con impacto y respeto a la vez, con verdad y con bondad.
Hablar la verdad con amor es la manera de madurar relaciones adecuadas. el enfrentamiento con amor posee una perspectiva única del conflicto. El conflicto es natural, normal, y a veces, hasta necesario. Tú puedes elegir si te llevará al desastre o al éxito, según como lo enfrentes. El conflicto no es bueno ni malo, ni correcto ni equivocado, simplemente es un conflicto. El modo de enfrentarlo y resolverlo es lo que determina si será destructivo o edificante.
He aquí algunas de las maneras de enfrentar los conflictos:
l. Podemos ver al conflicto como aleo ya establecido, como una cosa tija del destino y explicarlo de la siguiente manera: "No podemos llevarnos bien. Somos incompatibles. No hay nada que hacer, voy a claudicar". Este es el modelo de vida que evita el esfuerzo personal la tolerancia: que no busca salvar distancias, tender puentes. Sino que se retira sin siquiera intentar mejorar las cosas.
2. Podemos ver al conflicto corno aplastante. En ese caso nuestra reacción será más o menos la siguiente: "Si lo enfrento, me juzgará de caprichosa, maleducada, poco cristiana, de modo que seguiré soportando esta situación con tal que no tenga nada malo que decir de mí". Este es el modelo de vida que adoptan quienes se la pasan haciendo el papel de buenos, que ceden rápidamente para no tener enfrentamientos con nadie, pero que al mismo tiempo sienten una aplastante derrota sobre sí.
3. Podemos ver al conflicto como algo inevitable. Quien cree así, confiesa más o menos lo siguiente: "Qué le voy a hacer. Si no me defiendo, se me suben a la cabeza, me anulan; de modo que lo único que me queda es defenderme como pueda". Estas personas se auto justifican y suelen ser rígidas, perfeccionistas y criticadoras.
4. Podemos comenzar a ver el conflicto como una diferencia mutua que puede resolverse encontrándonos a mitad de camino. Entonces diremos más o menos así: "Yo haré parte del camino, y tú también. Cooperemos, pensemos juntos y solucionemos el conflicto cediendo cada uno un poquito". Entonces nuestro modelo de vida será un estilo de mediación, de encontrarnos en el centro, de una cooperación mutua.
5. Podemos llegar a ver el conflicto corno natural, normal, neutral. Entonces seremos capaces (le ver las dificultades que experimentamos como tensiones en las relaciones y diferencias honestas de los puntos de vista, que pueden resolverse amándonos mutuamente y enfrentando cada uno al otro con la verdad expresada con amor, tal cual lo hizo Elena en el diálogo que hace un momento presenciamos.
Escena
(Aparece un hombre de negocios paseándose por el escenario hablando solo).
Hombre: Me está robando encubiertamente. Hoy deben haber entrado por ventas más de $1,000.00 (adecuar el monto y la moneda del país), y su
registro de caja apenas muestra $500.00. Ponerme de socio con mi cuñado ha sido la más grande de todas las estúpidas equivocaciones. Abrir juntos la farmacia parecía lo mejor, pero han pasado nueve meses y apenas hubo una pequeña ganancia.
¡Sinvergüenza! Se ha estado embolsando el dinero, abriendo la caja sin marcar venta, o no usándola del todo. Sea como fuere, me está robando.
¡Ya lo voy a pescar! Le prepararé una buena celada, ¡estafador! ¡Oh, pero no puedo hacerlo, porque dañaré a su hermana, mi querida esposa, más que a él, y ella recién está saliendo de una larga depresión.
Me callaré y dejaré la sociedad. El puede comprar mi mitad y quedarse con todo, deuda, hipoteca y todo, en sus inexpertas manos. ¡Ah! pero eso tampoco es posible, porque mi casa también fue hipotecada para integrar el capital...
Cederé y por el momento sólo esperaré. Esperaré que el auditor se dé cuenta, o que mi cuñado se ahorque haciéndose cada vez más ambicioso. Tal vez si le doy un premio o lo alabo más por su trabajo, lo liaré sentir insoportablemente culpable...
Haré la mitad del camino. Seguiré con él por un tiempo, sin decir nada, pero estaré tan cerca de él que tendrá que jugar limpio... Pero esto de estar respirándole en el cuello al espiar por encima de su hombro es una solución a medias. No podré estar encima de él todo el tiempo...
Tengo que enfrentarlo abiertamente. No hay otro modo de salir de este embrollo, pero ¿cómo lo hago?

Segundo orador:
Las cinco alternativas:
Lo pescaré;
Saldré de la sociedad;
Cederé;
Lo encontraré a mitad de camino;
Amo lo suficiente como para enfrentar.
Son las opciones básicas que se ofrecen ante la mayoría de las situaciones conflictivas.

© Lo pescaré: (Escribir en el pizarrón o colocar la cartulina en un lugar muy visible. Esta indicación vale para los siguientes puntos).
Esta es la posición del: "Yo gano, tú pierdes, porque yo estoy en lo correcto, y tú estás equivocado". Desde este punto de vista, la actitud hacia el conflicto es que las cosas están bastante claras y sencillas. Alguien está en lo correcto, totalmente en lo correcto, y alguien está en lo incorrecto, complementamente incorrecto. Felizmente, como siempre, el que está en lo correcto soy yo, y tú eres el que está equivocado, mi deber es corregirte.
Esta posición "ganar-perder" utiliza toda la fuerza y nada o poco de amor. Se da mayor importancia al propósito que a la relación. La persona siente "mi camino es el único bueno".

© Saldré de la sociedad (me divorciaré, por ejemplo): Esta es la posición asumida ante el conflicto que dice: "Me siento incómodo, de modo que me retiraré". Aquí el punto de vista es que los conflictos son irremediables, no se puede cambiar a las personas; o las pasamos por alto, o nos retiramos. Hay que evitarlos conflictos a toda costa y cuando amenazan, nos hacemos a un lado.
Si lo más importante es la seguridad instantánea, retirarse tiene sus ventajas, pero es una manera de evitar el conflicto, no de resolverlo, y escapar no es de ninguna manera una solución.
En esta posición de perder-perder, todos pierden. No se arriesga fuerza, no hay amor que confía. Es la respuesta de la huida, porque no hay salida, o porque hay que salir de cualquier modo.

© Cederé: Es la posición de quien dice: "Cederé para portarme bien, porque necesito su amistad". Esta perspectiva del conflicto implica que las diferencias son desastrosas. Si salen a la luz puede suceder cualquier cosa. Es decir, cualquier cosa mala. Es mucho mejor portarse bien, someterse, aceptar las exigencias del otro, y seguir siendo amigos.
En muchas situaciones le será provechoso ceder para mantener el contacto. Pero por regla general, esto falla. Se transforma en un felpudo a la puerta; en una persona que se siente disminuida, sin embargo, sonríe. Mientras más tenso y rígido por dentro, más generoso y sumiso por fuera.
Lo encontraré a mitad del camino: Es la posición de quien cree tener la mitad de la verdad y el otro la otra mitad. Es una actitud de avenencia creativa. El conflicto es algo natural, y todos debieran estar dispuestos a hacer parte del camino en un intento por resolver las cosas. El estar dispuestos a ceder un poco conducirá al logro de una solución que será satisfactoria para todos.
El avenimiento es un obsequio a las relaciones humanas. En la mayoría de las decisiones en un conflicto, avanzamos sobre la base de un consenso y avenencia considerados y cuidadosos. Pero esto demanda por lo menos un sacrificio parcial de puntos de vista y metas profundamente atesoradas, que puede costarnos a todos la pérdida de lo mejor, a fin de alcanzar el bien de un acuerdo.
Cuando comenzamos con una decisión de avenirnos, corremos el riesgo de que mi mitad de la verdad, sumada a la mitad del otro no nos dé toda la verdad y nada más que la verdad. Podremos tener dos semi verdades, o la combinación puede resultar una total falsedad.

Sólo cuando amamos lo suficiente como para forcejear con la verdad, podernos probar, volver a probar, refinar y, tal vez, hallar más de ella al trabajar seriamente en el asunto.

© Amo lo suficiente como para enfrentar: Esto equivale a decir: "Quiero la relación, pero también quiero integridad, honestidad". Se ve el conflicto como neutral (ni bueno ni malo) y natural (que no debe ser evitado ni puesto en cortocircuito). Es de lo más útil resolver las diferencias dando mensajes claros de "amo" y "quiero" que a la vez amen y enfrenten.
Esto es comunicación interpersonal en su mejor expresión: amando (quiero permanecer en una relación respetuosa contigo), y enfrentando: quiero que sepas cuál es mi posición y qué estoy sintiendo, necesitando, valorando y queriendo.
Amando

Me importa nuestra relacion quiero escuchar tu punto de vista quiero respetar tus percepciones confio en que eres capaz de verterlas con mis sentimientos honestos
Prometo continuar con la discusión hasta hayamos llegado a un acuerdo
No engañare, no presionare, no manipulare ni distorsionaré las diferencias
Enfrentado
Tengo sentimientos profundos sobre el asunto que esta en juego
Quiero Expresar el mio claramente. Quiero respeto por las mias. Quiero que me confieses los tuyos.
Quiero que sigamos trabajando hasta que hayamos logrado un Nuevo entendimiento.
Quiero tu opinion sin presion, clara, honesta, respecto de nuestras diferencias.
Quiero tu respuesta de amor y entendimiento.

De las cinco opciones en situación de conflicto:
1) Yo gano-tú pierdes;
2) Quiero salir, me retiraré;
3) Cederé en favor de las buenas relaciones;
4) Lo encontraré a mitad de camino;
5) Puedo amar y enfrentar, ésta es la más eficaz, la verdaderamente más amorosa, la que más promueve el crecimiento en las relaciones humanas. Pero a menudo no constituirá el punto de partida. sino la meta a largo plazo.
Cuando otro viene con un: "Total yo gano-tú pierdes", puede ser apropiado responder con un “cederé”, en favor de las buenas relaciones, hasta que haya pasado la tormenta inmediata. Entonces puedes retroceder a una discusión con un "Puedo amar y enfrentar".
Cuando otro responde inmediatamente con una actitud "Me retiro-quiero salir", puede ser apropiado por el momento elegir trabajar hacia un avenimiento o un enfoque temporal sobre las relaciones, para afirmar tu profundo interés en continuar con la amistad.
Pero es importante para los dos regresar a una apertura amar-enfrentar tan pronto como sea posible.
Pocas veces será provechosa una rígida permanencia o una dependencia exagerada sobre cualquiera de estos comportamientos. La habilidad para responder de variadas maneras, y la flexibilidad para dar la respuesta que corresponda a la forma que esté tomando el conflicto, son habilidades cruciales que deben agregarse año tras año.

CONCLUSION

Como un ejemplo de la habilidad para responder genuina y apropiadamente con amor y fuerza en equilibrio, los cristianos han mirado por dos milenios a las relaciones enfrentadoras, amorosas y creativas modeladas por Jesús de Nazaret.
Al examinar sus respuestas a diversas situaciones, utilizando el lenguaje de estilos conflictivos, inmediatamente llama la atención su disposición a utilizar cualquiera y todas las alternativas, como apropiadas para sus metas de compasión redentora
(Si crees que te queda tiempo suficiente, puedes dividir en grupos a los presentes para que lean y analicen los pasajes siguientes. Luego, cada grupo contará a los demás acerca de cómo enfrentó Jesús diversas situaciones).

1 . Cuando los poco amistosos paisanos de Nazaret rechazaron su mensaje de enfrentamiento en amor, él escogió retirarse (leer Luc. 4:14-30).
2. También cortó la conversación y el debate con los fariseos cuando llegó al punto de claro rechazamiento (leer Juan 11:45-57)
3. Jesús tuvo libertad también para actuar de un modo "yo gano-tú pierdes" cuando éste era el camino para un más claro entendimiento. El enfrentó a los vendedores ambulantes y buscavidas en el templo en términos de ganar-perder (Leer Mar. 11: 11-19).
4. 0 leamos sus declaraciones a los dirigentes religiosos en Mateo 23, pronunciados después que ellos habían terminado y hecho arreglos para su muerte.
En su prendimiento, durante su interrogatorio, a través de su juicio, en su injusto castigo, y aun durante su ejecución, Jesús eligió someterse a la ira de otros, absorberla y responder con la palabra de perdón, gracia y aceptación.
Pero nadie ha amado -y enfrentado- con mayor eficacia o más sencilla claridad que Jesús. A los que querían ejecutar a una adúltera acusada, Jesús los escuchó, esperando oír su persistente interrogatorio para registrar en el polvo todas sus acusaciones.
Amando: Entonces dijo: "Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra". Enfrentando: A la mujer le dijo: "Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?" (Amor cálido, comprensivo). "Vete y no vuelvas a pecar" (enfrentamiento claro, inequívoco) (Juan 8: 7, 10, 1 1).
Al rico, vanidoso y consentido joven gobernante, Jesús lo enfrentó: "Anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres... y luego ven y sígueme" (suficientemente claro) (Mar. 10:21).
A Nicodemo (Juan 3), a la mujer de una minoría junto a un pozo de agua (Juan 4), al gobernante de Capernaum, cuyo hijo estaba a punto de morir (Juan 4), Jesús los amó y enfrentó. El habló la verdad con amor. El era verdad. El era amor.
(Para finalizar leer Efesios 4:13, 15)

 

 

   
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