Misericordia, Dios es Misericordioso
 

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VERSÍCULO CLAVE: "... haced misericordia y piedad cada cual con su hermano" (Zacarías 7:9).
La Biblia dice: "¡Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno! ¿Qué requiere de ti Jehová? Solamente hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios" (Miqueas 6:8). Ser misericordiosos con quienes nos parece que lo merecen, no es difícil. ¿Pero qué de los que no merecen nuestra misericordia? Dios es muy claro en cuanto al hecho de que debemos ser misericordiosos y perdonar.
Leamos juntos en Lucas 6:35, en Marcos 11:25 y en Mateo 6:15.
En los versículos que hemos leído, se nos muestran preceptos que exponen que el perdón, la compasión y la precaución en pronunciar y llevar a cabo un castigo, fueron dados para reflejar el principio de la misericordia.
Los preceptos divinos de amar la misericordia y perdonar a otros, son buenos y correctos, porque reflejan la naturaleza misericordiosa de Dios. Miqueas presentó a Dios como el que "se complace en la misericordia" (Miqueas 7:18). David testificó que "grande es su misericordia" (2 Samuel 24:14). Porque Dios es misericordia, podemos decir que, demostrar misericordia por medio de perdonar a otros, es bueno para todas las personas, en todos los tiempos y en todas partes.
La misericordia no sólo es buena, sino que es también beneficiosa. Elegir las normas de Dios sobre la misericordia, nos protege y nos provee de lo mejor.
1. Nos protege de pasar necesidad.
2. Nos proporciona bendiciones.
3. Nos protege de la venganza.
4. Nos proporciona clemencia.
5. Nos protege de no ser perdonados.
6. Nos proporciona perdón.
ACTIVIDAD:
Prepare y presente el siguiente diálogo y, luego, analícenlo aplicando los cuatro "Pasos de la Verdad.
(Laura y Miguel entran discutiendo. Miguel tiene en sus manos un bote [pote] de pintura y un pincel.)
Laura: No fue a propósito. Pisé tu pequeña víbora sin querer.
Miguel: No te creo. No querías a mi víbora. Lo que creo es que le aplastaste la cabeza a propósito.
Laura: ¿Quién? ¿Yo? (Se ríe.) ¿Cómo se te ocurre semejante cosa?
Miguel: ¡Lo hiciste a propósito! ¡Estoy seguro! ¡Qué mala eres!
Laura: No soy mala. Pero no me gustan las víboras y especialmente víboras que se arrastran en la casa.
Miguel: Se lo voy a decir a mamá.
Laura: Adelante. (Le saca la lengua y comienza a caminar hacia la puerta.) Y yo le voy a decir que fue un accidente. Tú sabes que me va a creer. Ella no va a creer que yo haría una cosa así a propósito. (Laura se saca el lindo abrigo nuevo, lo deja caer sobre una silla y se retira. Miguel se desploma en una silla y se pega un puñetazo en la palma de la otra mano.)
Miguel: Ni siquiera me dijo que lo sentía. (Mira hacia arriba y empieza a hablar con Dios.) ¿Cómo puedo perdonarla, Señor, cuando ni siquiera lamenta lo que hizo? Yo sé que tú has dicho que debo ser misericordioso, pero ¿habrás querido decir con alguien como Laura?
(Miguel mira el bote [pote] de pintura que tiene en la mano y el abrigo de Laura. Luego, sonríe. Miguel está pensando desquitarse de Laura.)
Bien, ahora enseñémosle a Miguel los "Pasos de la Verdad".
¿Cuáles son los cuatro "Pasos de la Verdad"? ¿Alguien los quiere mencionar?
Paso 1: Considera las Opciones
Miguel tiene dos opciones. ¿Cuáles son?
Si Miguel opta por no perdonar a Laura y vengarse, ¿qué tendrá de bueno para él? ¿Cómo puede perjudicarle esta opción?
Si Miguel opta por perdonar a Laura, ¿qué tendrá de bueno para él esta opción?
Paso 2: Compáralas con Dios
¿Cuál será la norma o el plan de Dios para este asunto? (Dé oportunidad para que contesten.)
La norma o el plan de Dios es perdonar, porque Dios es misericordia. Esto significa que todos debemos perdonar a otros, sean cuales fueren las circunstancias. Leamos Mateo 6:15 otra vez.
Paso 3: Comprométete con el Camino de Dios
¿De qué manera se puede comprometer Miguel con el camino de Dios?
Paso 4: Confía en el Cuidado de Dios
Cuando mostramos misericordia, Dios nos protege de la vergüenza de las venganzas y nos provee recompensas espirituales. Leamos en Lucas 6:37, 38.
Continúa la representación ..
(Laura y Miguel vuelven a entrar.)
Miguel: Laura, no debiste pisar mi víbora, pero, sea como fuere, te perdono, hermana.
Laura: (Sorprendida.) ¿¡Qué!?
Miguel: (Con voz pacífica.) Te perdono.
Laura: (Baja la vista.) Lo siento, Miguel. No debí haberlo hecho, pero es que le tengo mucho miedo a las víboras.
Miguel: No sabía que le tuvieras miedo a las víboras. No volveré a traer una a la casa.
Laura: Es que tenía miedo que te burlaras de mí, Si no tiene que ser una víbora, te consigo otra mascota. ¿Qué otra mascota te gustaría tener?
Miguel: No sé. Quizá una iguana.
Laura: ¡Ay, Miguel! (Le da un empujoncito en son de broma en el hombro y salen riéndose.)
Laura ofreció conseguirle otra mascota a Miguel, pero no siempre sucederá algo así. A veces, las personas a quienes perdonamos, no van a disculparse después que las perdonamos. Pero Dios nos bendecirá por obedecerle y elegir su camino. Tendremos así una conciencia limpia por haber hecho lo correcto. Leamos Lucas 6:35.

 

   
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