El camino que conduce a lo alto, es hacia abajo, y el camino hacia abajo es hacia arriba. ¿Por qué escogí este tema para hoy? Por esta razón: A menos que esta lección sea aprendida, “jamás entraremos en el Cielo” (4 Testimonies: 368).
“Mientras más importante es la posición de alguien, y mayor su influencia, mayor es la necesidad de que cultive la paciencia y la humildad” (Patriarcas y Profetas: 441).
La humildad es el atributo que me gustaría considerar hoy, por un momento.


“Tenemos, como tuvo Juan, que sostener un mensaje de las cosas que hemos visto y oído. Dios no nos está dando un nuevo mensaje. Tenemos que proclamar el mensaje que en 1843 y 1844 nos sacó de las otras iglesias. Necesitamos que el Espíritu Santo inflame en nuestros corazones el celo y la sinceridad que se veía entonces entre el pueblo de Dios. Le doy gracias al Señor de que aún vivan algunos que pueden acordarse de aquellos días, y que saben de lo que están hablando”. Review and Herald, 19 de Enero de 1905.
