Comencemos proclamando una buena noticia: ¡Dios te ama! Te ama de tal manera que desea llevarte a vivir con él. A menudo, cuando nos vemos con amigos que queremos de veras, nos da gusto decir. "¿ Y porqué no vienen a quedarse con nosotros un par de días? Tenemos una habitación disponible para ustedes. Vengan a quedarse una semana o más si desean". Sin embargo, esto no significa lo mismo que si les dijéramos, "¿Por qué no se vienen a vivir con nosotros?" Este es un pedido de carácter permanente. Es por eso que el Señor Jesucristo pronunció las siguientes palabras en Juan 14: 1-3:

Cierto pastor estaba profundamente preocupado acerca de su propia lucha con el pecado. Por alguna razón a él le faltaba la fuerza moral para obtener la victoria. La lucha se hizo tan severa que una noche cuando él se acostó tuvo una pesadilla en la que vio a un hombre azotando a Cristo en el tribunal de Poncio Pilato. Al ver cómo se hundía el látigo en la espalda sangrante de Cristo, no podía entender cómo alguien se atreviese a herirlo. En su sueño, se abalanzó sobre el hombre que azotaba a Cristo y empezó a forcejear con él. De súbito, aquel hombre grande y hosco dio una vuelta y lo miró de frente. El pastor gritó aterrorizado y de repente se despertó. La cara de aquel sujeto que azotaba a Jesús no era otra sino la del mismo pastor. AI permitir que el pecado dominara su vida, hería al Señor Jesucristo. Fue una experiencia que él jamás pudo olvidar.
El tema más importante de la Biblia es Jesús y su plan divino por medio del cual los pecadores pueden ser separados del pecado y dotados de vida eterna. ¡ Qué Salvador más maravilloso! ¡qué amor más sublime! ¡Cuán emocionante es la historia de la salvación revelada en el santuario!
Este capítulo pone de relieve a Jesucristo como gran Matemático, y aduce aún más pruebas en favor de la sabiduría y el conocimiento perfectos de Dios, y de su amor y cuidado por cada uno de nosotros.
En el Capítulo 4, al estudiar Daniel 8:14, descubrimos algunos hechos asombrosos concernientes a la profecía que abarcó unos 2.300 años de historia mundial. "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado". Esta gran profecía de tiempo se divide en dos secciones. La primera cubre un lapso de 490 años; la segunda se extiende a través de unos 1.810 años, llevándonos hasta el otoño de 1.844 d. C. Fue precisamente a esta fecha que se refirió el profeta Daniel. Citemos una vez más Daniel 8:14- "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado ".
Hemos venido señalando en este estudio que el santuario terrenal era purificado una vez al año. Dicha purificación se hacia en el Día de la Expiación, un día importante y solemne para el pueblo de Israel. Era un día sagrado en el cual se prohibía hacer toda clase de trabajo. Era la piedra angular de todo el sistema de sacrificios. Cualquier persona que no hubiese hecho las preparaciones debidas, afligiendo su alma y asegurándose de que todos sus pecados habían sido llevados dentro del santuario, era eliminada de su pueblo. Así lo leemos en Levítico 23: 29 - "Toda persona que no ayune en este día, será eliminada de su pueblo". De manera que el Día de la Expiación era una ocasión solemne porque todo el mundo tenía que examinarse a si mismo con el fin de determinar si sus pecados habían sido llevados dentro del santuario. Repasemos ligeramente cada uno de los pasos necesarios para obrar la separación entre el pecado y el pecador y transferir el pecado santuario. 
